viernes, 28 de febrero de 2014

Alguien.

Alguien que me haga llorar de risa
o reír cuando lloro.
Alguien que me abrace cuando sienta frío,
y que aunque sienta calor, me siga abrazando.
Alguien que me haga sentir bien cuando creo que no soy nada
ni nadie
y que, por supuesto, me demuestre que soy todo para él
o incluso, a veces,
para el mundo.
Alguien que pase conmigo noches en vela,
follando,
bebiendo o bailando.
Alguien que odie mi música,
que me cante canciones absurdas.
Alguien con quien despertar cada mañana con besos,
con cosquillas,
con susurros.
Alguien que me haga bonitos los lunes,
y los martes,
los miércoles y los jueves,
que consiga que los viernes sean más deseados que el verano,
que haga especial cada sábado
y haga que cada domingo sea el segundo sábado de la semana.
Alguien que me bese,
que me de la mano.
Alguien que me espere
Alguien que me perdone,
que me comprenda
que me quiera.
Alguien que venga a buscarme,
que me deje en casa.
Alguien que se tumbe en mi cama.
Alguien que me acaricie,
y, que mientras,
me bese la espalda.

En definitiva, alguien,
tener a alguien.
Tenerte a ti.